Proceso Ambiental

20180607%20columna%20marcel%20szanto%cc%81
07 de junio de 2018

La academia y los desafíos de las ciudades


Columna del profesor Marcel Szantó, profesor PUCV y miembro del comité científico de saneamiento para el terreno Las Salinas, en El Mercurio de Valparaíso.

Existe un denominador común que compartimos los científicos y es que todos trabajamos en pro de mejorar la calidad de vida a través de la resolución de problemas, aprendizajes que hoy estamos motivados por acercar al sector privado con el fin de que puedan ser utilizados como aportes o innovaciones concretas.

Una buena experiencia es la que estamos viviendo en la V Región, donde los profesores y científicos de las universidades de la zona recibimos la solicitud de apoyar un proceso de saneamiento de suelo contaminado. ¿Por qué despierta nuestro interés? Porque, en la actualidad, en Chile aún hay mucho terreno por explorar en esta materia y existe un gran potencial para ampliar el cuerpo ya existente de regulaciones sectoriales.
A nivel internacional es sorprendente cómo ha evolucionado la legislación referida al tema, y en nuestro país estamos trabajando también para enfrentar este problema de gran interés. Si revisamos la historia de la normativa nacional, veremos que entre los años 2004 y 2009 aparecen las primeras guías y políticas asociadas a evaluación y gestión de riesgos de suelos. En el año 2010 se actualiza la ley de base de medioambiente (Ley 19.300), y en el 2012 se publica la “Guía de Evaluación de Impacto Ambiental de Riesgo para la Salud de la Población”, con el aporte de la nueva institucionalidad ambiental que hoy rige al país.

Continuando en esta ruta, el año 2013 se oficializa la “Guía Metodológica para la Gestión de Suelos con Presencia de Contaminantes”, mientras que la “Metodología en la Investigación de Sitios Contaminados”, publicada en el 2016, se diseña para encontrar mejores indicadores.
En este contexto, la motivación de los académicos es aportar al desarrollo nacional apoyando a las industrias con nuevos referentes para optimizar la forma de hacer las cosas. Este interés nace por las grandes oportunidades que existen a partir de la relación universidad-empresa que ya se está gestando en Chile, y por cómo los resultados se pueden extrapolar a situaciones símiles tanto en la V Región como en otras regiones. Básicamente, esta experiencia nos permite replicar las soluciones a problemas parecidos en otros lugares.

Entendiendo los desafíos actuales de Viña del Mar, nos reunimos un grupo de científicos y académicos dando vida a un comité científico con el objetivo de orientar al Proyecto Las Salinas en su proceso de saneamiento del terreno que posee en Avda. Jorge Montt. En ese marco, nuestro actual trabajo es el que permite determinar la viabilidad del uso y, si es necesario, las medidas de remediación.

Sin duda alguna, el gran valor de esta experiencia es que nos entregará un conocimiento que se encuentra por sobre el problema de un predio específico. Este trabajo conjunto entre la empresa y los académicos nos abre puertas para aportar al desarrollo nacional en materia de suelos impactados.