Sustentabilidad

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16 de diciembre de 2015

Recuperación ecológica de la ladera Las Salinas


Según estudios de la World Wide Fund y el Banco Mundial, la zona central de Chile se encuentra dentro de las 200 eco regiones de mayor importancia para la conservación a nivel mundial, siendo Valparaíso uno de los 34 lugares biológicamente más ricos y a la vez más amenazados del planeta.

El terreno Las Salinas cuenta con una ladera que lo bordea en gran parte de su extensión oriente, por lo que resultaba de gran importancia realizar un estudio como parte del proyecto que busca revitalizar la ciudad, para restaurar los sistemas ecológicos de vegetación endémica que alguna vez existieron en la zona.

Como resultado de esta investigación se resolvió que la mejor alternativa es aprovechar la vida existente en la quebrada del antiguo estero Las Salinas, un sector de relevancia ecológica, pues es el único bosque nativo existente en zona urbana de la región y cuya vegetación presenta características que pueden ser replicables en la ladera.

El bosque se encuentra en una zona de propiedad de la Armada de Chile y presenta un estado de conservación único, ya que durante muchos años estuvo libre de la acción del hombre, pues se encontraba resguardada por la Marina como lugar estratégico de almacenamiento. Ello la ha mantenido libre de incendios forestales, pastoreo y otros impactos, lo que ha permitido el desarrollo sostenible de la vegetación hasta la formación de un bosque esclerófilo costero de alta densidad, con regeneración de palmas y especies nativas adaptables a medios húmedos o acuáticos.

La propuesta para recuperar la ladera Las Salinas parte de la base de que los sistemas ecológicos actúan por inercia, con lo que es posible conectar los suelos de la ladera con las corrientes botánicas endémicas de la quebrada, a través de la incorporación de especies vegetales y florales nativas, que permitan recrear ecosistemas que repliquen las condiciones naturales de la quebrada.

El proyecto implica, además, que las calles del nuevo barrio Las Salinas -como aristas ecológicas- generen la creación de varios ecosistemas interconectados, transformándose en una columna vertebral ecológica que aprovecha la inercia de la quebrada y su conexión con la ladera.

Esto permitirá la regeneración inicial de la ladera y la posibilidad de atraer vida animal, como aves e insectos, que se trasladan en buscan de comida, resguardo y reproducción, llevando con ellos semillas y polen que propiciarán el nacimiento de nuevas variedades de vegetación.