PROYECTO DE SANEAMIENTO 2018

Las bases del proyecto de saneamiento que se espera ingresar durante el tercer trimestre de este año fue diseñado conjuntamente con un Comité Científico, un equipo compuesto por un grupo de expertos de la zona y el equipo ambiental de Inmobiliaria Las Salinas, quienes definieron remediar el las arenas por la tecnología denominada “biorremediación”.

1. Identificación de las zonas impactadas

2. Excavaciones para biorremediación del agua

3. Implementación de biopilas para la biorremediación de suelos

4. Reconfiguración de suelos de cada lote

QUÉ ES LA BIORREMEDIACIÓN

La biorremediación de suelos contaminados se realiza mediante la aceleración del proceso natural de biodegradación. Un proceso de remediación se basa en la capacidad innata que tienen los microorganismos para degradar contaminantes orgánicos, en este caso, hidrocarburos. Esto implica, además, proveerles nutrientes para establecer algún tipo de inducción de la comunidad nativa presente en esos suelos para poder empezar a consumir el contaminante.

Las bacterias que habitan actualmente en el terreno están presentes en baja cantidad, por lo que surge la necesidad de incrementar la densidad microbiana para que sea capaz de degradar los hidrocarburos que están presentes en el terreno. Esto se realiza a través de un proceso de “bioestimulación”, que implica nutrir a las bacterias para que se reproduzcan y tengan mayor capacidad de degradar.

Como las bacterias utilizadas se benefician de los hidrocarburos como fuente de alimentación, una vez que la comida se termina algunas morirán por falta de alimento y otras se mantendrán pero con un metabolismo muy basal, como parte de la microbiota esencial que permite la movilidad de distintos nutrientes, resultando inocuas para el ser humano.

Remediar en el sitio implica estimular las bacterias ya presentes en el terreno, para hacerlo posible se debe mover el suelo para clasificarlo y así poder realizar el tratamiento al suelo que efectivamente necesita ser tratado. Una vez tratado, el suelo es reposicionado en el terreno. El terreno que requiere tratamiento se organiza en una biopila, que permite darle a los microorganismos las mejores condiciones para que puedan reproducirse y hacer su trabajo de degradación. Una vez eliminados los compuestos del suelo, las bacterias mueren naturalmente debido a la falta del alimento, pues ya no existen hidrocarburos en su medio. Esto no produce ningún efecto colateral en el medio ambiente y su entorno.

La biopila está contenida en politileno de alta densidad y va cubierta; mediante tuberías se succiona aire (principal fuente de oxigeno), que es capturado para pasar por un filtro de carbón activado para eliminar todo compuesto volátil dañino que pudiera capturar. Para la proliferación de la microbiología de la pila es indispensable un correcto manejo de la humedad, lo que es un desafío en su operación, debido a que los suelos del terreno son principalmente arena gruesa y alta permeabilidad y, por ende, permeables. Todo el líquido inyectado es recuperado mediante un sistema de recolección y se recircula para asegurar la correcta humectación de la biopila.

COMITÉ CIENTÍFICO

En septiembre de 2017, se gestó la idea de desarrollar una mesa de trabajo con expertos locales en materia de remediación de suelos, considerando que la región cuenta con destacadas universidades a nivel nacional, y la empresa comprendió la importancia de incorporar la perspectiva local experta en los proyectos y propuestas.

En este contexto, en el mes de octubre de 2017 se formó por primera vez un Comité Científico, el que tendría como objetivo orientar a Inmobiliaria Las Salinas en la generación de una nueva propuesta en torno a la remediación de suelos de un terreno que albergó industrias y, por ende, provocó impactos en las arenas.

Se trata de un comité transversal, con diferentes capacidades, visiones y maneras de enfrentar desafíos complejos como este. Un comité científico que está integrado con el mundo y los problemas actuales y reales de la ciudad, ya que todos quienes lo componen se encuentran desarrollando proyectos en sus áreas de trabajo.

ANÁLISIS Y ESTUDIOS PREVIOS

El cese de las actividades por parte de “las petroleras” convierte el terreno de Las Salinas en un brownfield, es decir, un terreno que en el pasado acogió actividades industriales, que se encuentra en el presente desocupado y que encierra un enorme potencial de contribución al desarrollo de la ciudad donde se encuentra.

Por esta razón, en el año 2001 Copec inició un muestreo del suelo que incorporó un levantamiento de información mediante entrevistas y recopilación documental para iniciar un diagnóstico de puntos clave; toma de muestras en terreno y monitoreo de las muestras representativas.

En el año 2002 se presentó el Estudio de Impacto (EIA) ambiental para realizar la primera remediación, el que sería aprobado el año 2004 y ejecutado en tres etapas.

  • Etapa 1: remediación de las 13 áreas impactadas.
  • Etapa 2: desmantelamiento de la infraestructura soterrada.
  • Etapa 3: (paralela a las dos anteriores) seguimiento a las áreas impactadas, supervisión que estuvo a cargo de Fundación Chile.

En el año 2009 se realizó el retiro de 25 mil metros cúbicos de las tierras que estaban impactadas, las que fueron destinadas en un centro especializado para la disposición de este material. El monitoreo de verificación final se hizo el año 2013 con el monitoreo de las áreas impactadas, confirmando así que la primera capa del terreno se encuentra remediado.

Considerando que la finalidad del terreno sería para uso residencial y comercial, se continuó el proceso de remediación. Desde el año 2015 se está llevando a cabo un proceso de caracterización de suelos y aguas, tanto del terreno de Las Salinas como de la faja de playa frente al mismo, el que cuenta con la supervisión técnica de la Universidad Técnica Federico Santa María. Este proceso que nos permite contar con información ambiental actualizada, exhaustiva y estadísticamente representativa para conocer el estado del terreno y que sustentará las bases del nuevo Estudio de Impacto Ambiental (EIA), a través del cual se busca levantar el riesgo remanente y garantizar la seguridad de las personas que vivan, trabajen y transiten en el futuro proyecto urbano.