PROYECTO URBANO

El Plan Maestro de Las Salinas representa una oportunidad para el futuro de la ciudad, sus sistemas ecológicos y espacios públicos. Un proyecto urbano que busca generar un lugar abierto al entorno social y consistente con la identidad de Viña del Mar; un barrio que permita:

  • Conectar la ciudad ladera con la ciudad planicie: el barrio Santa Inés personifica la relación con la costa de muchas comunidades situadas en las laderas de Viña del Mar; a pesar de estar conectados visualmente, estos barrios se encuentran desvinculados a la costa debido a su topografía e infraestructura. Buscamos ampliar el tejido urbano de Santa Inés en el sitio a través de conexiones peatonales a la costa, manteniendo las conexiones visuales al mar.
  • Crear una red de espacios públicos que acerquen a la comunidad con la costa y promuevan la integración social: el proyecto busca proporcionar una amplia gama de espacios públicos que pueden servir como una plataforma que fomente la expresión de la cultura y el encuentro social en Viña, tanto en grupos comunitarios como en el entorno natural.
  • Recuperar los corredores ecológicos existentes y generar nuevos espacios públicos en torno a ellos: el desarrollo convencional en las zonas urbanas de Viña tiende a tratar con negligencia importantes factores ecológicos de la zona; en la mayoría de los casos, la infraestructura es utilizada para controlar y restringir los sistemas naturales en lugar de trabajar con ellos. A través de un profundo conocimiento de la ecología de la región y el sitio, nos basamos en los sistemas naturales para crear un nuevo paradigma de desarrollo urbano en Chile.
  • Desarrollar nuevas economías: mediante la creación de programas y espacios de integración del comercio y cultura local con el objetivo de fomentar el sentido de comunidad.
  • Generar espacios públicos que actúen como puente entre los diferentes usos mixtos del proyecto: los usos activos en lo primeros niveles enmarcan la red de calles públicas y plazas, reforzando la relación de los edificios con el ámbito público.
  • Mejorar la conectividad de la ciudad mediante la creación de diversas alternativas de movilidad, donde el peatón sea protagonista.
  • Promover el desarrollo sustentable: las prácticas actuales de desarrollo urbano consumen recursos que producen desechos como un subproducto inevitable de la ciudad; un ecosistema cerrado, como el que proponemos, integra tanto a los sistemas tecnológicos como los de gestión para el agua, la energía y otros recursos, con el fin de reducir los residuos y mejorar el desempeño de la sostenibilidad.
En definitiva, un proyecto que busca crear valor económico, social y ambiental para la ciudad de Viña y sus habitantes.

Certificación LEED ND

En octubre del año 2017, el proyecto Las Salinas obtuvo la certificación LEED ND Gold, versión 4, la más exigente de las calificaciones en materia de desarrollo de barrios. El proyecto Las Salinas es el primero en toda América y el tercero del mundo en recibirla.

La certificación LEED para barrios considera comunidades completas, comunidades más sostenibles, inteligentes y socialmente igualitarias. Por lo tanto, la obtención de esta certificación viene a ratificar la capacidad del proyecto Las Salinas para afectar positivamente al bienestar de la ciudad de Viña del Mar y de la Región, en una perspectiva de largo plazo, con una visión que busca renovar la tipología convencional de desarrollo urbano en el borde costero.

Un aspecto esencial para obtener esta certificación es la ubicación del proyecto en relación con la ciudad, pues LEED para barrios privilegia el redesarrollo de territorios por sobre la expansión de la zonas urbanas.

Otros reconocimientos

Honor Award in Analysis and Planning

Boston Society of Landscape Arquitects (BSLA), Abril de 2017, premio otorgado entre más de 100 proyectos que representan la vanguardia del diseño y la planificación de la arquitectura paisajista en el área de Boston. Link.

WAN Future Projects Urban Design Award 2017

Marzo de 2017, que premia la excelencia para proyectos de ‘diseño único’ en siete sectores principales: transporte, educación, salud, edificios cívicos, diseño urbano, residencial y comercial.

INTEGRACIÓN DEL PATRIMONIO NATURAL

Importancia de los ecosistemas
de Viña Del Mar

El territorio sobre el cual ha crecido el área urbana del Gran Valparaíso, cuenta con una serie de atributos ambientales, contenidos en sus diferentes cuencas hídricas, moldeadas a lo largo el tiempo por las condiciones particulares del suelo, clima, vientos, etc. Los sistemas ecológicos, actuando por inercia, han facilitado la conexión biológica y relación de los ecosistemas silvestres, desde siempre, acomodando a los distintos relieves de estas cuencas, sus laderas y fondos de quebrada.

La recuperación de los pisos vegetacionales atrae vida animal, como aves e insectos, que se trasladan en busca de alimento, resguardo y reproducción, llevando con ellos semillas y polen que propician el nacimiento de nuevas variedades de vegetación, tanto endémica (propia del lugar), como exógena (proveniente de otras latitudes). Replicar los sistemas naturales facilitando las relaciones ecológicas e incorporándolos al desarrollo urbano, es uno de los elementos fundamentales para la sostenibilidad ambiental (natural, cultural, social y económica de las ciudades), frente a desafíos como los del Cambio Climático.

LABORATORIO VEGETAL

En un mundo donde más de la mitad de la población vive en zonas urbanas, los espacios naturales son cada vez más escasos.

Sin embargo urbanismo y naturaleza pueden y deben complementarios, ya que integrar el patrimonio natural en el entorno urbano, permite generar sustentabilidad y mejorar la calidad de vida de las personas.

Además, la integración de flora nativa permite enfrentar de mejor manera el cambio climático, gracias a la restauración de ecosistemas propios de la zona.

“La ciudad de Viña del Mar cuenta con un importante potencial nativo vegetal que perfectamente puede ser incorporado a los espacios públicos de manera que estos representen las características nativas que identifican al ecosistema mediterráneo y que definen los paisajes bioclimáticos. Lo anterior, permite reestablecer la identidad natural del espacio geográfico donde se emplaza la ciudad, contribuye a la conservación de este ecosistema y permite optimizar los recursos económicos de la ciudad en el ítem de mantención de áreas verdes, aumentando significativamente el espacio público per cápita, lo que en definitiva mejora los índices de bienestar humano y la huella ecológica de la ciudad”.

Salvador Donghi, (20180613 SD – Desarrollo de un índice de crecimiento para el LV ILS, pagina 7)

Con este propósito hemos creado el Laboratorio Vegetal, una iniciativa pionera a nivel regional, que busca recrear a pequeña escala pisos vegetacionales característicos de la V región para promover su rehabilitación en el espacio público urbano.

En una extensión de 1300 mts2, ubicada en el terreno de Las Salinas y diseñada con el apoyo de biólogos y paisajistas, estudiamos las propiedades y requerimientos de 33 especies vegetales que suelen convivir entre ellas, formando el matorral esclerófilo costero, uno de los 17 ecosistemas que se conocen en la región de Valparaíso. En total, el Laboratorio Vegetal integra 60% de plantas endémicas, el restante siendo conformado por flora nativa y una especie asilvestrada.

“La representación de los pisos vegetacionales caraterísticos de la región a través del desarrollo de un laboratorio vegetal, permite generar un nodo silvestre urbano capaz de integrarse con las áreas silvestres peri urbanas a través de la movilidad de las especies faunísticas, producto del reconocimiento que ellas hacen de los elementos comunes, sus atributos y los recursos que los espacios silvestres proporcionan.”

Salvador Donghi, Desarrollo de un índice de crecimiento para el laboratorio vegetal de Las Salinas, página 7 y 8.

La flora nativa de la región de Valparaíso está considerada dentro de los 34 lugares biológicamente más ricos y, a la vez, más amenazados, del planeta, lo que se llama un Hot spot. En el área metropolitana de Valparaíso se pueden encontrar composiciones vegetacionales de tipo “matorral arborescente esclerófilo mediterráneo” y “bosque esclerófilo mediterráneo” de las cuales existen sólo 5 en el mundo. Instancias como la creación de un Laboratorio Vegetal enfatizan en este contexto la urgencia de contribuir a su preservación, con la convicción que proteger la flora y fauna produce un círculo virtuoso, ya que la naturaleza funciona como un gran ecosistema donde unos dependen de otros.

Recrear la condición natural de la costa de la región de Valparaíso permite observar cómo interactúan las especies que la componen con su entorno y así identificar cuáles de ellas son idóneas para ser incorporadas en el desarrollo urbano de la ciudad de Viña del Mar y las comunas aledañas.

La incorporación de zonas silvestres es, además, una estrategia reconocida para enfrentar la problemática del cambio climático. Mientras que las especies introducidas suelen tener requerimientos que no necesariamente les brinda su hábitat adoptivo -como gran cantidad de agua-, la flora nativa está adaptada a su lugar de origen; por lo mismo, rehabilitar el patrimonio natural de la región permite optimizar los recursos hídricos ya que la flora nativa se alimenta de la vaguada costera. Limita además el proceso de erosión que está afectando particularmente a la zona y previene los incendios ya que al consumir menos agua, se secan menos los suelos. Por último, permite atraer la fauna local, especialmente insectos polinizadores y aves, cumpliendo así un rol esencial para el equilibro del reino vegetal, a nivel silvestre pero también agrícola.

“Si aprendemos a valorar nuestra flora nativa nos transformaremos automáticamente en agentes de conservación. Si conservamos nuestra flora también conservamos nuestra fauna y por lo tanto se produce un círculo virtuoso ya que la naturaleza no funciona como piezas de un rompecabezas que son independientes sino como un gran ecosistema donde unos dependen de otros”

Aprendo –Valoro –Conservo – Recupero, Macarena Calvo, paisajista Laboratorio Vegetal

REGENERACIÓN DE LA LADERA LAS SALINAS

El terreno Las Salinas cuenta con una ladera que lo bordea en gran parte de su extensión oriente, cuya recuperación podría contribuir a restaurar los sistemas ecológicos de vegetación endémica que alguna vez existieron en la zona.

Contiguo al terreno se encuentra la quebrada del antiguo estero Las Salinas, un sector de relevancia ecológica, pues presenta un estado de conservación único, siendo parte de un reducido conjunto de Áreas de Protección de Recursos de Valor Natural, existentes en el área metropolitana del Gran Valparaíso.

Habiéndose mantenido libre de incendios forestales, pastoreo y otros impactos, ha permitido el desarrollo sostenible de la vegetación hasta la formación de un bosque esclerófilo costero de alta densidad, con regeneración de palmas y especies nativas adaptables a medios húmedos o acuáticos.

Si logramos conectar este bosque esclerófilo con laderas y quebradas pobladas de especies vegetales y florales nativas de la región, esto permitirá la creación de varios ecosistemas interconectados, transformándose en una columna vertebral ecológica que aprovecha la inercia de la quebrada y su conexión con la ladera.

CONEXIÓN QUEBRADA 19 NORTE

La quebrada 19 Norte es un rasgo único del sitio, un sistema de conexión natural entre los cerros y el borde costero. Actualmente, se encuentra sujeto a una erosión significativa, ya que recibe el escurrimiento de aguas lluvias del sistema de evacuación del eje vial Subida Alessandri, siendo hoy un espacio no habilitado para acceder de manera cómoda y segura al borde costero o como vía de evacuación frente amenaza de tsunami.

Regenerar este corredor como un espacio público, que integre ecología y manejo de aguas lluvias, contribuirá a regenerar la vida del ecosistema del lugar y le permitirá ser un puente real y seguro para la comunidad que allí habita y transita.