
En el marco del proceso de biorremediación que se desarrolla en Las Salinas, la gerenta de Medio Ambiente, Stephanie Rotella, valoró el rol que cumplen las fiscalizaciones ambientales y sanitarias como un componente clave para asegurar altos estándares en proyectos de regeneración urbana.
El proyecto, que presenta un 30% de avance en el Paño Sur tras más de 500 días de ejecución, ha sido objeto de diversas inspecciones por parte de autoridades, las que han permitido monitorear en terreno el cumplimiento de las exigencias normativas y el correcto desarrollo de las obras. Este seguimiento ha sido fundamental para consolidar un proceso transparente, riguroso y alineado con las mejores prácticas internacionales.
Desde Las Salinas destacan que la fiscalización no solo garantiza el cumplimiento regulatorio, sino que también fortalece la confianza en un proyecto de alta complejidad técnica, pionero en Chile en materia de descontaminación de suelos en un entorno urbano. En esa línea, Rotella enfatiza que este tipo de iniciativas deben avanzar hacia estándares de excelencia que consideren tanto el bienestar de las comunidades como el desarrollo sostenible del país.
Asimismo, el proyecto ha incorporado instancias de diálogo con el entorno y monitoreo permanente, integrando distintas herramientas técnicas para asegurar un seguimiento continuo de variables ambientales. Esto permite no solo responder a los requerimientos normativos, sino también anticipar desafíos y mejorar continuamente los procesos.
De esta manera, Las Salinas continúa avanzando en su compromiso por recuperar un terreno con pasado industrial, impulsando un modelo de intervención basado en evidencia científica, supervisión constante y apertura hacia la comunidad.