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Publicaciones y Medios

Permisos Sectoriales: el PAS 146

By marzo 30, 2021No Comments

Los Permisos Ambientales Sectoriales (PAS) son aquellos que tienen un objeto de protección ambiental y están indicados y normados según el D.S. N° 40, de 2012, del Ministerio del Medio Ambiente, Reglamento del Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (RSEIA). El primer permiso sectorial solicitado por Las Salinas y que fue aprobado por el SAG, es el permiso de rescate y localización de especies, correspondiente al permiso ambiental sectorial número 146 del SEIA.

 

El proyecto comprometió realizar un rescate y relocalización de fauna silvestre clasificada en una de las categorías de conservación del Ministerio del Medio Ambiente. El reglamento de clasificación establece para la fauna una serie de categorías que van desde extinta hasta fuera de peligro. Y en esa clasificación se encuentran dos especies de lagartijas que están en la categoría de “preocupación menor” y que podrían encontrarse en el terreno.

 

El PAS 146 se solicita para la caza o captura de ejemplares de especies protegidas de animales para fines investigativos, para la generación de centros de reproducción y para otros usos sustentables, como la protección de fauna silvestre que es importante por cuanto se trata de especies protegidas o con algún grado de vulnerabilidad.

 

La implementación de un plan de rescate de fauna debe ser realizado por especialistas, ya que el objetivo es minimizar los impactos ambientales sobre la fauna silvestre del área de influencia directa del proyecto, mediante de rescate y relocalización de los ejemplares en categoría de conservación.

 

La metodología de rescate y relocalización de fauna deben considerar los lineamientos establecidos en el “Informe sobre mitigación de impacto ambiental en Fauna Silvestre: Rescate y Relocalización”, elaborado por la Facultad de Ciencias de la Universidad de Chile por encargo del SAG y el Documento General Guía Para La Evaluación de Línea de Base Componente Fauna Silvestre.

 

En el caso de Las Salinas, se ha establecido la necesidad de incorporar en un plan de rescate y relocalización de fauna a las lagartijas, que son reptiles Liolaemus lemniscatus, Liolaemus tenuis que se encuentran en algunos sectores donde se realizarán trabajos de saneamiento.

 

El proceso de rescate se efectúa mediante la captura manual y se realiza una vez rastreados mediante cuadrantes, poniendo énfasis en los horarios del día en los que los reptiles presentan mayor actividad.

 

Una vez capturados los animales, se mantienen en cajas plásticas acondicionadas con ramas, sustrato del lugar de captura, ventilación y en condiciones de humedad y temperatura adecuadas, no pudiendo prolongar esta etapa de cautiverio por más de 12 horas. Posteriormente, se trasladan a la o las área de relocalización seleccionadas, para ser liberados.

 

El trabajo de rescate y relocalización de especies estará a cargo de Cedrem Consultores una empresa consultora en recursos naturales y medio ambiente, especializada en este tipo de actividades. Se adjudicaron esta tarea luego de ganar una licitación propuesta por ILS.

 

A continuación Héctor Jimenez, Biólogo y Magíster en Ciencias, especialista en rescate y relocalización de fauna, y Gerente General de Cedrem Consultores nos explica cómo se realiza este proceso.

 

“El trabajo consiste en hacer una liberación de especies de fauna silvestre que pudieran estar presentes en este sector. En este caso, dos lagartijas clasificadas en “preocupación menor”. No hay en el área, de acuerdo al Estudio de Impacto Ambiental, otras especies que estén en categoría de mayor amenaza. En preocupación menor significa que, si bien la información científica no permite establecer que estén con algún grado de amenaza, sí la desaparición de sus hábitats puede constituir en el mediano plazo un riesgo para la especie”.

 

“De todas formas se establece una protección para el resto de las especies que estén presentes en el área, porque el proyecto estableció dos elementos. Uno es un sector donde vamos a hacer la búsqueda y rescate de estas especies. Y otro sector donde el proyecto se compromete a establecer un área de protección para hacer la liberación de estas especies una vez que hayan sido rescatadas. Esa área no se va a tocar, a fin de que pueda asegurarse la permanencia de estas especies en el tiempo”.

 

“En el caso de los reptiles se trata de una búsqueda bien simple, pero que requiere de algún grado de experticia, porque consiste en recorrer el área donde vamos buscando todos los lugares donde podríamos encontrar algunos individuos de estas especies. Y se van capturando en forma manual o con lazos para disponerlos en contenedores especiales. Luego son trasladados en el mismo día al área de liberación. Esto es un trabajo continuo, porque debes asegurar que una vez que se hizo el rescate se haya asegurado una parte importante de la población”.

 

“El objetivo de todo esto va más allá de evitar la muerte de animales. Se trata de asegurar la variabilidad genética de las poblaciones que están presentes en un sector. Porque la causa más importante de extinción se relaciona con la pérdida de variabilidad genética. Las poblaciones de animales silvestres tienen una variabilidad que está asociada con la cantidad de individuos, con el área geográfica que abarca una especie, con las distintas condiciones de hábitat a las que están adecuados. Cuando las poblaciones se reducen ocurre un fenómeno que se llama “auto cruzamiento” en que individuos muy parecidos genéticamente se cruzan entre sí y eso provoca más probabilidades de que las poblaciones sean más homogéneas en términos de sus características. Y cuando ocurren cambios ambientales o la entrada de un agente externo, son mucho más susceptibles a que la población se vaya reduciendo más. Se entra en lo que se denomina un vórtice de extinción. Por efecto de cambios medioambientales se reduce su tamaño, al reducir el tamaño se pierde la variabilidad genética, al perder variabilidad genética se hacen más susceptibles a la extinción, por lo tanto, se hacen más pequeñas, cada vez, hasta que se llega a un punto en el que se extinguen”.

 

“Pero además de asegurar la variabilidad genética es necesario tener un hábitat. Se debe combinar ambos elementos. Rescatar a los individuos, pero además asegurar la permanencia de esos individuos en otro lado. Por eso ayuda el que nosotros vayamos a trasladar a esos individuos a la ladera que está justo al lado de donde pueden encontrarse ahora. No estás llevando individuos adaptados a un ambiente a un hábitat totalmente distinto. Los estás llevando a un área equivalente al hábitat donde estaban. Pero, además, la fauna que tenemos presente en el sector ha logrado recolonizar un área que en algún momento fue usada de forma industrial. Eso demuestra que se trata de fauna que tiene una capacidad de adecuación a ambientes que han sido intervenidos”.

 

“Nosotros hemos hecho rescate de distinta envergadura. Desde superficies muy pequeñas hasta áreas que son gigantes, en comparación con el terreno de Las Salinas. Desde rescates donde se capturó decenas de individuos hasta rescates de varios miles. Para nosotros no es nuevo.”

 

“El éxito de este rescate se debe medir de dos maneras. Una primera medida de éxito tiene que ver con liberar el área para que cuando ingrese la maquinaria no tengamos afectación de la fauna. La segunda medida de éxito es que los animales que se extrajeron se establezcan de forma exitosa en ese nuevo lugar. Generalmente para esta segunda etapa se establece un monitoreo para evaluar que los individuos que se liberaron pueden ser nuevamente registrados”.

 

Imagen que acompaña el texto fue obtenida de MMA.

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