Recuperar el suelo, cuidar el entorno: monitoreo de olores, ruido y material particulado

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Las Salinas es un proyecto ambiental que busca completar la recuperación de un terreno con pasado industrial llegando hasta las capas más profundas del suelo para extraerlo y conformar biopilas, donde se desarrolla el proceso de biorremediación.

Se trata de un proceso seguro para las personas, pero que sabemos que, por su envergadura, puede generar molestias en el entorno. Por eso, el proceso lo realizamos con monitoreo permanente, medidas de control y ajustes operacionales diarios, para avanzar de manera segura y responsable con la comunidad cercana.

Un proceso que se adapta al lugar

Cada jornada de trabajo se planifica considerando variables ambientales como viento, temperatura, humedad, calidad del aire, ruido, olores y material particulado. Esta información permite definir cómo avanzar, qué medidas reforzar y cuándo ajustar o detener preventivamente alguna actividad.

El objetivo es avanzar en la recuperación del suelo con cuidado por el entorno y las personas, tomando decisiones informadas en cada etapa del proceso.

A continuación, te contamos cuáles son las variables que monitoreamos y las medidas de control que tomamos para disminuir las molestias:

Olores

Durante ciertas etapas del proceso pueden generarse percepciones de olor, especialmente cuando las excavaciones llegan a sectores más profundos del terreno, durante el acopio y mezcla del suelo con compost, o en la conformación de biopilas.

Que un olor sea perceptible no significa que sea nocivo. El olfato humano puede detectar sustancias en concentraciones muy bajas, y los niveles presentes en el aire son monitoreados de forma permanente para verificar que se mantengan dentro de rangos seguros. Sin embargo, sabemos que los olores propios del proceso de biorremediación pueden ser molestos, por lo que estamos permanentemente tomando acciones.

Medidas de monitoreo y control: 

  • Sensores de olores con PID instalados en el perímetro del terreno. 
  • Mediciones de compuestos orgánicos volátiles en tiempo real. 
  • Campañas de monitoreo de olores cada 15 días, con personas capacitadas y olfato entrenado. 
  • Monitores multigases portátiles para detectar gases y COV en terreno. 
  • Filtros de carbón activado para reducir emisiones provenientes de las biopilas. 
  • Cobertura de biopilas con doble geomembrana. 
  • Excavaciones acotadas, de máximo 100 m², abiertas dos veces al día. 
  • Nebulizadores en frentes de trabajo, con micropartículas de agua para encapsular y llevar las partículas de olor al suelo.

Ruido

Algunas labores pueden generar ruido propio de una faena ambiental, asociado al uso de maquinaria, movimiento de suelo, tránsito interno de camiones y operación de equipos.

Medidas de monitoreo y control: 

  • Sensores de ruido instalados en distintos puntos del perímetro del terreno para cuantificar la intensidad del sonido en decibeles y asegurar el cumplimiento de la norma. 
  • Campañas semestrales de medición de ruido en puntos estratégicos del entorno. 
  • Alarmas de retroceso con ruido blanco en camiones tolva, para reducir la percepción sonora hacia los alrededores. 
  • Cierre perimetral de 3,6 metros de altura instalado desde el inicio del proyecto, que ayuda a contener polvo y ruido hacia el exterior. 
  • Límite de velocidad máximo de 25 km/h para vehículos que circulan dentro del terreno.

Material particulado

El movimiento de suelo, las excavaciones y el tránsito interno pueden levantar polvo o material particulado. Por eso, el proceso incorpora medidas preventivas orientadas a mantener el suelo húmedo, contener la dispersión y ajustar la operación según sea necesario.

Medidas de monitoreo y control: 

  • Estación de monitoreo de calidad del aire que entrega información las 24 horas del día. 
  • Camiones aljibe para humectar el terreno. 
  • Nebulizadores en frentes de trabajo. 
  • Cierre perimetral con aspersores de agua en zonas de mezcla de suelo a remediar con compost. 
  • Cierre perimetral de 3,6 metros de altura desde el inicio del proyecto. 
  • Camiones con cubierta durante el transporte de material. 
  • Límite de velocidad máximo de 25 km/h para vehículos dentro del terreno.

Monitoreo permanente y participación de la comunidad

El proceso cuenta con un sistema de monitoreo permanente que integra datos de calidad del aire, sensores, campañas específicas y mediciones en terreno.

Además, el Plan de Monitoreo Participativo incorpora representantes de la comunidad, quienes acompañan la medición de las principales variables ambientales del proceso de biorremediación.

Por otra parte, los últimos jueves de cada mes realizamos Las Salinas Puertas Abiertas, donde cualquier persona que se inscriba con anticipación puede ver cómo se están desarrollando los trabajos y dialogar en torno al futuro del terreno.

Esta participación permite fortalecer la transparencia, acercar la información a la comunidad y mantener un seguimiento activo de las variables ambientales relevantes.

Un proceso controlado para recuperar el suelo

El trabajo en terreno se planifica considerando de forma permanente las condiciones ambientales. Se analizan variables como la temperatura, la humedad y la dirección del viento, junto con el monitoreo de las variables ya descritas, para definir cómo avanzar en cada jornada. Toda la información recopilada no se aborda de manera aislada, sino que forma parte de un sistema integral de monitoreo y control.

A esto se suman las medidas de control indicadas en los puntos anteriores, que buscan reducir posibles molestias y acompañar el desarrollo seguro del proceso.

Y cuando las condiciones ambientales cambian respecto de lo pronosticado o no son favorables, se toman medidas. Eso puede significar ajustar ciertas labores o incluso detener preventivamente algunos trabajos.

La recuperación del suelo es un proceso técnico, progresivo y necesario para transformar un terreno con pasado industrial en un espacio seguro, saneado y preparado para volver a integrarse a la ciudad.

Lo que viene después

Este proceso es parte de un objetivo mayor: recuperar un espacio que hoy está contaminado para ser reintegrado a la ciudad en la forma de un espacio de uso mixto para que todos los habitantes de Viña del Mar puedan disfrutar.

Un lugar que hoy está en recuperación y que, una vez finalizado este trabajo, busca integrarse como un nuevo espacio de desarrollo que revitalice la ciudad generando nuevas oportunidades de empleo, crecimiento y dinamismo en favor de todo Viña del Mar.

Porque aquí, el proceso de hoy es lo que permite proyectar el espacio de mañana.

Preguntas frecuentes

¿Por qué hay contaminación en Las Salinas?

El terreno Las Salinas tuvo desde sus inicios un pasado asociado a las diversas actividades industriales que acompañaron el surgimiento de la ciudad, siendo la etapa más conocida la instalación de una zona de almacenamiento y distribución de combustible que abastecía a toda la zona central del país. Como resultado de ese pasado industrial, en una zona sin ninguna actividad durante más de 20 años, quedaron remanentes de contaminación por diversos materiales propios de los trabajos allí realizados. Entre 2009 y 2013 se realizó un primer proceso de remediación que permitió extraer la infraestructura superficial y los contaminantes alojados en el primer metro de suelo. Pero los hidrocarburos, dadas sus características físicas, percolaron por la arena y quedaron alojados en las partes más profundas del terreno, y que hoy están siendo tratados para completar la remediación.

¿Qué se está haciendo hoy en el terreno?

Actualmente se está desarrollando un proceso de biorremediación para tratar los suelos en condiciones controladas. Hoy contamos con 12 biopilas — montículos de suelo cerrados y preparados especialmente para limpiar el suelo de forma segura, con seguimiento permanente. De estas, 9 ya han completado su tratamiento y 7 ya han sido reintegradas en el mismo terreno. Es un proceso progresivo, que avanza por etapas y que permite ir recuperando el suelo de forma concreta.

¿Es seguro vivir o circular cerca de Las Salinas?

Es seguro. Todos los trabajos que desarrollamos son seguros para la salud de las personas y el entorno. El proceso se desarrolla bajo normativa ambiental vigente, con monitoreo permanente y medidas de control que permiten avanzar de forma segura.

¿Por qué los olores o el ruido no se perciben siempre?

Porque vivimos en el borde costero y las condiciones del clima varían, incluso durante un mismo día. Todo depende de condiciones específicas como el clima o la dirección del viento. Por eso pueden presentarse en ciertos momentos.

¿Quién fiscaliza este proceso?

El proyecto es rigurosamente fiscalizado por las autoridades ambientales y de salud, que supervisan su desarrollo y el cumplimiento de la normativa vigente. Se trata de una fiscalización exigente, apegada a la normativa y que debe ser reportada de manera continua.

¿Cómo puedo hacer una consulta o reportar una situación?

Puedes escribirnos a comunidades@lassalinas.cl o contactarnos en nuestro WhatsApp de Comunidades +56 9 3913 9943. También puedes ingresar a nuestro canal de consultas, sugerencias y reclamos en nuestro sitio web.

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